LA HISPANIDAD

Misión de San Luis, California

    La palabra Hispanidad se empezó a utilizar a principios del siglo XX, para definir a los países, a las personas, y a cualquier tipo de comunidad, que hablan el idioma español y tienen una cultura con raíces españolas. Aunque este término, desde la década de 1980, se ha pretendido postergar, identificando a determinados países como iberoamericanos o latinoamericanos, estas denominaciones son más amplias, y se hacen extensibles a países y pueblos que hablan español y portugués, o a los que hablan el resto de lenguas latinas, como el francés, el italiano o el rumano.

    Cuando uno llega a interesarse por la historia de España y su relación con la de los Estados Unidos de América, se da cuenta de la importancia que la conocida Leyenda Negra ha tenido en la formación de los jóvenes americanos, excluyendo de los libros de texto, la labor histórica de España en la conquista, colonización y civilización de este país, y considerando que la verdadera historia de Estados Unidos comienza en 1620, con la llegada a Massachussett de los emigrantes embarcados en el Mayflower, cuando para entonces, en 1529, solo 40 años después del descubrimiento de América por Cristóbal Colón, se había cartografiado, por el español diego de Rivero, el perfil de la costa Este de Norteamérica hasta la península del Labrador, y la costa oeste había sido recorrida y reconocida hasta lo que hoy es el estado de Oregón. Además, en este corto espacio de tiempo, se habían recorrido la mayor parte de los actuales estados de Florida, Georgia, Carolina del Norte y del Sur, Alabama, Mississipi, Tennessee, Luisiana, Tejas, Oklahoma, Arkansas, Kansas, Nebraska, Colorado, Nuevo Mexico, Arizona y California. Esta falsedad histórica era tan evidente, que presidentes de los Estados Unidos como Harry Truman y John F. Kennedy, en sus discursos, se quejaron de la injusticia que suponía olvidar la tremenda hazaña, que llevaron a cabo los españoles, en los siglos XVI, XVII y XVIII, en el Suroeste de los Estados Unidos El reconocimiento definitivo a esta hazaña, lo llevó a cabo el Presidente George W. Bush, cuando proclamó por decreto del 15 de Septiembre al 15 de Octubre de 2008 como el “Mes Nacional de la Hispanidad”.

    Pasado este tiempo, nada menos que de tres siglos, de dependencia del Reino de España, perdidos en la historia de Estados Unidos, estamos convencidos que, si se quiere, se puede corregir este olvido, pues la máxima autoridad del país, su Presidente, y los actuales habitantes de estos estados, colonizados por los españoles, se sienten orgullosos de sus raíces hispanas, y así lo manifiestan dedicando placas, allá por donde pasas, a españoles que allí dejaron sus vidas. Otro tanto sucede cuando se cruzan ríos, arroyos, ciudades, pueblos, montes y parajes naturales con nombres españoles, y comprobamos que han sido respetados, como parte esencial de su toponimia.

Por parte de España, tendremos que esforzarnos en recuperar este tiempo perdido, pues nuestros libros de texto, en relación con la conquista de América , centraron toda su atención en los Virreinatos de Méjico y Perú, y muestran a Cortes y Pizarro como los principales y casi únicos conquistadores, y casi no oímos hablar de Marcos de Niza, Francisco Vázquez de Coronado, Juan de Oñate, Fernando de Alarcón, Eusebio Francisco Kino, Juan Bautista de Anza,, Atanasio Domínguez, Francisco Silvestre Vélez de Escalante…etc, que más de 200 años antes de que los Estados Unidos se dieran una Constitución, habían fundado pueblos, abierto centros de enseñanza para trasmitir nuestra cultura, colonizado territorios, trasmitiendo a los indígenas nuestros conocimientos agropecuarios, y transformándoles de nómadas a pueblos sedentarios, con el establecimiento de cultivos permanentes, de alguno de los cuales son hoy los primeros productores mundiales, como de los frutos secos, y de otros, como la vid y el olivo, se producen excelentes vinos, y se extraen aceites de primera calidad. 

Padre Kino, Phoenix

    La situación actual en que más de la tercera parte del territorio de los Estados Unidos, sea considerado, por ellos mismos, dentro de la cultura hispana, pues 50 millones de sus habitantes hablan el español, y se espera que para 2050 esta cifra alcance los 120 millones, obliga a España a prestar más atención a las relaciones culturales con este país, pues como se dice vulgarmente, así le ponían las carambolas a Felipe II. Y no vale decir que se hace lo que se puede, pues en nuestras últimas visitas a Estados Unidos hemos comprobado algunas situaciones poco edificantes, como que el monumento al padre Kino, en la plaza del Capitolio de Arizona, se haya erigido gracias a las aportaciones del Estado Mexicano, o que en la ruta de las misiones en California, que va desde San Diego A San Francisco, pasando por todas las misiones fundadas por Fray Junípero Serra y franciscanos que le sobrevivieron, España no contribuya con un solo euro, a pesar que las banderas de los dos países ondeen a la entrada de todas ellas, en mástiles de más de 50 metros, como en el presidio de San Diego.

Es conveniente no olvidar que el 70% de los habitantes de Miami, Santa Ana y El Paso, el 44% de Los Ángeles, el 25% de New York y el 24% de Chicago hablan español. Del mismo modo, el 30% de Texas, California, Nuevo México, y el 20% de Arizona, Florida, Colorado y Nevada, son también hispanohablantes, dándose el caso de que una ciudad como Phoenix, con una población de 1,2 millones que hablan español, carecen de un Instituto Cervantes, cuando si disponen de un Liceo Francés y de un Colegio Alemán. Parece, en este caso, que el Ministerio de Asuntos Exteriores, no está muy acertado en abandonar la educación en español, como es su obligación, a los norteamericanos hispanohablantes de esta ciudad, que, pagando, lo deseen. No deja de ser un orgullo para los españoles, que la Casa Blanca sea bilingüe, así como el F.B.I, entra otras instituciones, también lo sea, o que la rotulación de todos los aeropuertos internacionales figure en inglés y en español. Si se ha seguido la última campaña electoral, hemos visto como los dos candidatos, como consecuencia de la realidad del bilingüismo del país, se han dirigido a los votantes hispanohablantes, en un español bastante correcto.

Para España es muy importante que el país democrático más importante y poderoso del mundo, tenga el español como lengua cooficial, pues ello facilita que todo tipo de relaciones, tanto económicas como culturales, puedan llegar a buen término. Pero mucho cuidado, porque ellos que son tan patriotas, pueden no llegar a entender que nosotros hagamos dejación de este sentimiento.

Se abre un camino sin marcha atrás, en el que gran parte de las nuevas generaciones de americanos, se educarán dentro de la lengua española, a los que debemos acoger como una parte muy importante de La Hispanidad, pues son ellos los quieren estar dentro, sin achacarnos la tan manida idea de que les robamos sus riquezas.