ENERO MES REFRANERO

Perdices enceladas.Foto: Jose David Gómez.
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    El primer mes del año es cuando empiezan a crecer los días, existiendo muchas alusiones a este crecimiento y la percepción del mismo, Así se dice: “Para los Reyes lo notan los bueyes y para San Sebastián el gañán”, “Para San Antón media hora más de sol”. 

    Este ligero aumento de tiempo de luz, hace despertar los instintos reproductores en algunos animales, y las plantas se preparan para salir, poco a poco, de su reposo vegetativo, con señales visibles. Sobre alguno de los animales, este mayor tiempo de luz genera aptitudes encaminadas a la reproducción, como cuando se dice “Para San Antón cada perdiz con su perdigón”, situación fácil de comprobar, pues hacia ese día, basta, o bastaba, antes de que se apoderase de nuestros campos la perdiz criada en granja, darse un paseo por nuestros campos, salpicados de siembras de cereal secano, dentro de zonas dedicadas erial a pastos, para en las partes dominantes de estos territorios, contemplar la figura erguida de los machos, recortada en el horizonte próximo, esponjando sus plumas para parecer mayores de tamaño, retando a los machos de su entorno, y reclamando la presencia de una hembra con la que unirse, de forma monógama, para toda la aventura de la reproducción y cría de la nidada, hasta que la pollada, para finales de agosto, es capaz de sobrevivir sin la protección de la pareja, porque ya les enseñaron a elegir los alimentos y a protegerse de su predadores. En este escenario, que no se prolonga más de un par de semanas, el actor principal luce en su pechera las plumas más bellas, las mismas que los hombres colocan en sus sombreros de caza, y muy metido en su papel de conquistador, se deja acercar, de forma temeraria, pues para él lo más importante es iniciar un nuevo ciclo para trasmitir la vida a otros miembros de su especie, y este es el momento y el tiempo para llevarlo a cabo. Este maravilloso espectáculo se puede contemplar de forma gratuita, y convendría poner todo el empeño, por parte de las administraciones encargadas de protegerlo, para que no se pierda nuestra perdiz autóctona.

San Antón: 17 de Enero
Patrón de los animales.

Para los que nacimos en el medio rural, en el mes de enero, las gallinas de nuestro corral empezaban a vivir una actividad frenética, por aquello de “Para San Antón gallinita pon” o “Para San Antón huevos a montón”. Cuando a partir de junio, hasta el final de año, las puestas de nuestras gallinas apenas eran suficientes, para que no faltaran en nuestra dieta los huevos, con la llegada de San Antón, la despensa permitía almacenarlos y que nuestra dieta fuera rica en alimentos que los utilizaran. Las magdalenas, los flanes y las natillas, abundaban en nuestros desayunos, meriendas y postres. Esto puede parecer mentira para las generaciones que han podido tomar estos alimentos en todo tiempo, pero yo les aseguro que aquellos tenían otro sabor, quizás porque carecían de conservantes.

 

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Las gallinas son las aves de corral por antonomasia, y han estado presentes en la vida rural a lo largo de la historia, formando parte de la cultura local. Su cría es sencilla y los alimentos que generan son de un alto poder nutritivo, lo que les coloca como alimento básico para mantener una dieta básica a sus criadores, No se trata de echar de menos unos tiempos que fueron de escasez, pero siempre es bueno no olvidarse de aquello que nos permitió soñar, no solo al personaje Carpanta, con matar el hambre con un suculento muslo de pollo. Ahora, cuando echamos de menos el sabor de aquellos pollos, criados en nuestro gallinero, nos transportamos, mentalmente al olor de la cocina, donde nuestra madre estaba preparando un exquisito pollo en pepitoria, la gallina no se podía sacrificar, pues siempre estaba dispuesta para poner un huevo que no fuera el último.

En relación con el mundo vegetal, el primer mes del año, entre otras cosas se nos recuerda: “En enero florece el romero”, ”Por enero busca berros el caballero” y “En enero suda el fresno”. Si empezamos por el final y nos paramos a mirar las yemas del fresno, también las del aliso o las de los abedules y la mayoría de las frondosas, estas se hinchan y exudan un líquido de color oscuro, que hace brillar la terminación de sus ramas, y van preparando la salida del reposo vegetativo, y la próxima llegada de la primavera. Todo son pasos, en el mundo de los árboles, indispensables para cumplir sus ciclos vegetativos, sin los cuales no sería posible su supervivencia.

Berros

No se si todo el mundo habrá tenido la suerte de paladear una exquisita ensalada de berros, recién cogidos de los remansos de un arroyo, bautizados con un tomate triturado. No es extraño que este plato se considere como una comida de caballeros. Su sabor, ligeramente picante, no necesita ninguna especia para excitar el apetito, aparte de aportar gran cantidad de hierro al organismo. No se sabe como se cultivan los que ahora se venden en las tiendas de “gourmet”, pero su sabor dista mucho de aproximarse a los naturales, recogidos en cualquier pequeño regato, que además son gratis. Si las heladas no son persistentes, y la primavera no viene calurosa, con lo que se retrasara la floración, podemos disfrutar de este manjar hasta bien entrado el mes de abril, si bien serán menos tiernos cuanto más se avance hacia la primavera. La Naturaleza es tan generosa que nos brinda los alimentos más delicados, pues no hay nadie que se resista a una ensalada de berros, o a un revuelto, por poner un ejemplo, de amanitas cesáreas vulgo “perroxicos”, y por mucho que se intente, no es posible cultivar nada que se le parezca en sabor.

Romero en flor

Parece increíble que en pleno mes de heladas, el romero, uno de nuestros matorrales más emblemáticos de la vegetación mediterránea, empiece a florecer y nos embriague con el olor de sus pequeñas florecillas, con pétalos blancos y violetas, que es una mezcla de rosas y lavanda. Su rusticidad no le impide ser una planta muy útil para el hombre, tanto por su empleo en multitud de recetas culinarias, como conservante de carnes curadas de matanza, así como por las propiedades medicinales de su aceite esencial, que por su utilización puede considerarse como una panacea, pues tiene efecto analgésico, antimicrobiano, antioxidante, antirreumático, antiséptico, antiespasmódico, afrodisiaco, astringente, carminativo, cicatrizante, digestivo, diurético, hepático, tónico nervioso, parasiticida, reconstituyente, estomacal, sudorífero y tónico. Por si fuera poco lo anterior, este aceite es muy eficaz para combatir las varices, la caspa, la caída del cabello y la seborrea. La cualidad de esta planta de florecer a lo largo de todo el año, facilita que las abejas puedan libar sus flores de forma continuada, dando lugar a una miel, con sabor especifico, conocida como miel de romero.

Pasemos el mes de enero sabiendo aprovechar todo lo que nos brinda la Naturaleza para goce de nuestros sentidos, ya sea la vista, contemplando los distintos pisos de vegetación con el colorido especial que muestran, el gusto, saboreando el sabor del romero en un adobo, o el de los berros en ensalada, y con el olor que se desprende de una ramita de romero, despertemos nuestro sentido del olfato.