LA MARCA ESPAÑA

 

    En la última semana un periódico de tirada nacional, durante tres días, coincidiendo con el 500 aniversario de la llegada del primer europeo, el español Ponce de León, a la Florida, lo que después serían los Estados Unidos de América, escribió sendos artículos, dos de ellos dedicados a la gesta de la conquista de este estado, y el tercero al mallorquín Fray Junipero Serra, por celebrarse este año el tercer centenario de su nacimiento. Ambos personajes, sobre todo el segundo, han hecho más por la historia de los Estados Unidos de América, que la mayoría de estadounidenses de todos los tiempos, y así se lo han reconocido colocando su estatua en el Statuary Hall del Capitolio de Washington, como padre fundador de los EE.UU.

    En un artículo que publiqué, en noviembre del pasado año, titulado La Hispanidad, hacia referencia a la enorme injusticia que suponía, no dar a conocer el gran esfuerzo que algunos españoles hicieron para legar nuestra cultura a más de la mitad de lo que es hoy U.S.A. Esta explicación es más urgente, cuando son los propios americanos que residen en estos estados de ascendencia hispana, los que demandan que se conozca el legado histórico que les dejaron los conquistadores españoles, para pasar a sus pobladores, de forma inmediata, de la edad de piedra a la edad moderna.

 Santa Fe, capital de Nuevo México.

    Esta azaña empezó hace ahora poco menos de 500 años, y la inició un protagonista, Alvar Nuñez Cabeza de Vaca, un hijosdalgo, cristiano de convicción, practicante de la no violencia y defensor de la idea humanista de que todos somos iguales ante Dios. Con estos principios, su respeto a la población indígena fue total, sin que ninguno de ellos pudiera contarse entre sus víctimas. Fue en 1527 cuando partíó formando parte de la trágica expedición de Panfilo de Narvaez para conquistar Florida, que después de la deserción de varios soldados al tocar Cuba, y más de un centenar al sufrir un naufragio, llegaron a Tampa donde los indígenas locales mataron a gran parte de la expedición, haciendo prisioneros al resto. De esta prisión se liberaron gracias a la operación que Cabeza de Vaca realizó con éxito, al Jefe de la Tribu, para extraerle una punta de flecha alojada cerca del corazón. Después de esta operación se convirtió en un ídolo de los indios, que le aclamaban con respeto y admiración, y junto con Alonso del Castillo, Andres Dorantes y Estebanico, un mulato converso, únicos supervivientes de la expedición, iniciaron la mayor gesta de exploración conocida en la historia.

    Siempre caminando hacia el Oeste, desde Florida a California, despues de recorrer 11.000 Km durante 8 años, cruzaron por Alabama, Misissipi, Luisiana, Texas, Nuevo Mexico y Arizona, ganando estos territorios, equivalentes en extensión a lo que hoy es Europa, para el Imperio de España, integrándolos en el Virreinato de Nueva España. Esta gesta hoy es reconocida como similar a la realizada por Alejandro Magno. casi 2.000 años antes, en su expansión cultural y militar hacia Oriente. Lo mejor de esta parte de la historia es que sucedió antes de trascurrir 50 años de la llegada de Cristobal Colón al Nuevo Mundo, casi un siglo antes de la llegada del Mayflower, y dos siglos antes del nacimiento de George Washington.

 

    Personajes como Cabeza de Vaca, que no necesitaron hacerse fuertes exterminando tribus de indios, como hicieron los conquistadores anglosajones, fueron los que colonizaron los territorios del sur de Estados Unidos, subiendo por la costa este de Florida, y por la del oeste, por la de California hasta Alaska, trasmitiendo a los nativos nuestra cultura y conocimientos de forma, como ahora se dice, “consensuada”, de tal manera que, trascurridos dos siglos desde que cesó nuestra administración de todos estos territorios, la mayoría de sus actuales habitantes se sienten hispanos. Está claro que aquellos españoles supieron vender a perpetuidad la “Marca España”.

    Ahora con la que tenemos encima : corrupción generalizada dentro de muchas instituciones; casos Barcenas, Eres, Palleroles; evasión de capitales a paraísos fiscales y posterior legalización con amnistías; ser una Nación discutida y discutible; ser difícil estudiar el español en algunos de los territorios que forman parte de España; más de cinco millones de parados y diecisiete millones en el umbral de la pobreza; desprecio de muchos españoles a la bandera……..etc, es todo un heroísmo mandar por el mundo a nuestros personajes más destacados, de cualquier campo, a vender la “Marca España”.

    Si siguiéramos los consejos de San Ignacio de Loyola, ahora que tenemos el primer Papa jesuita de la historia, de no hacer mudanzas en tiempos de tribulaviones, la estrategia, como dicen en mi pueblo, sería quedarse “amagaos”, que no es lo mismo que quedarse quietos, y dejarse ver solo en aquellos sitios que nos llevan esperando desde hace varios años, como en Estados Unidos, pues ellos, sin necesidad de nuestra presión, han respetado el idioma español, como segunda lengua, que hablan cincuenta millones de sus habitantes, que han dado la victoria a su actual Presidente, y que cuando llegue el año 2050 contaran con 150 millones de hispanohablantes. Nos esperan porque culturalmente está casi todo por hacer, pues en ningún país del mundo se ha producido, y se va a seguir produciendo, este vertiginoso incremento del idioma español, dándose la paradoja que en algunos de nuestros territorios, con una actitud pueblerina, pretenden desterrarlo. Acudamos a su llamada y brindémosles la colaboración de nuestra juventud, que es también vender la Marca España, pues podrán compartir con ellos el bien del conocimiento, ahora, debido al paro, totalmente desaprovechado. Convenzámoslos de que somos gente de fiar, al menos tanto como los que hace 500 años les legamos nuestros conocimientos y cultura, y que este legado se ha conservado hasta nuestros días, sin suscitar ningún rechazo, claro síntoma de su fortaleza.

    Si somos capaces de prestar más atención a las demandas de la primera potencia del mundo actual, nos abrirá sus puertas, porque una parte importante de su población, la que se siente Hispana, así se lo solicita. Retrasar más acudir a esta llamada, será un comportamiento de sordos, que no nos aportará nada para abrir la “Marca España”, cuando se suavice la crisis, al resto del mundo.

 Misión de San Xavier de Bac. Tucson-Arizona .

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