LA CADENA

    El pasado día 11, coincidiendo con la celebración de la DIADA en Cataluña, y sobre todo con la formación de esa cadena humana, donde dicen que participaron 400.000 secesionistas, pensé en la cantidad de actividades que, en un solo día, podrían haber aportado, para contribuir a rebajar la tremenda deuda de la autonomía catalana, que parece ser la mayor de todas ellas.

    Si cada uno de los componentes de esa cadena, se hubieran dedicado esa tarde a plantar 10 pequeñas plantas de una savia, en las más de 200.000 hectáreas arboladas arrasadas por el fuego en Cataluña, en los últimos 30 años, hubieran repoblado, en tan corto espacio de tiempo, 4.000 hectáreas, labor que al requerir un esfuerzo mínimo, también podría haber sido realizada por el gran número de niños, que se les veía, en las imágenes de televisión, formando parte de la cadena. Es una pena que esta imagen que demuestra la forma de adoctrinar a los niños, utilizada como participativa de una falsa fiesta, y tan empleada por regímenes que creíamos afortunadamente desaparecidos, vuelva a tomar fuerza entre partidos políticos, y no precisamente por los radicales de izquierda que los llevan en sus genes, que quieren llamarse, o aproximarse, al liberalismo, y utilizan a los niños, encadenándolos, en nombre de una libertad condicionada, que pretenden imponer a todos los que no piensan como ellos, pues les prohíben exhibir su bandera, la constitucional, y educarse, entre otros derechos fundamentales, en el idioma que todos los españoles tenemos el deber y la obligación de conocer.

 

    Si cada uno de los encadenados hubiera aportado un solo euro, la Generalitat con el dinero recaudado podría haber contratado 50 unidades de vigilancia móvil contra incendios forestales, compuestas por dos personas y un vehículo todo terreno, para evitar el inicio de los mismos por imprudencia humana, durante los 60 días de riesgo máximo.

    Entrando en otros campos, como la sanidad pública, en los que el gobierno nacionalista ha reducido horas de quirófano, hasta cerrar alguno de ellos, con lo que ha situado las listas de espera fuera de los límites de tiempo conocidos hasta el momento, sin olvidarse de cargar sobre los más débiles, los jubilados, el copago de un euro por receta, o suprimir la utilización de parte de las ambulancias, así como las ayudas para cumplir la Ley de dependencia.

    Si nos paramos a repasar la catástrofe que se conoce como inmersión lingüística, comprendemos el daño que se ha generado en la educación escolar pública, en los últimos treinta años, dando lugar a negar la educación de los niños, de los padres que lo soliciten, en español, a pesar de que, tanto el Tribunal Constitucional como el Supremo. hayan comunicado a la Generalitat, ante los recursos de terceros perjudicados, que se encuentran fuera de la Ley. La norma anterior al fallo de estos tribunales, no parece posible mantenerla, cuando el español es la lengua que todos los españoles estamos obligados a conocer. Yo supongo que los nacionalistas que están tan preocupados en internacionalizar sus ansias de independencia, no se dedican, con el mismo entusiasmo, a explicar a todos los paises del mundo, que ellos se sienten orgullosos de no cumplir las leyes que ellos mismos se dieron y votaron, porque esto les llevaría a ser considerados como un pueblo farsante y poco fiable. Por ello, deben dejar de engañar, aunque solo los bobos pueden ser engañados, con su falsa versión construida sobre sentimientos personales de unos pocos, sin que exista un soporte legal para ello. Si el respeto a las leyes es la base sobre la que se asienta la democracia y, por tanto, el estado de derecho, no es posible seguir quebrantándolas, y esperar que por este camino se llega a la meta de la independencia, pues no habrá, fuera de la Ley, quien pueda justificar y compartir esta estrategia , ni nacional ni internacionalmente.

 

    Para colmo de los nacionalistas, se ha conocido que la CE denuncia que Cataluña es una de las regiones más corruptas de Europa, y sobre esta afirmación, ninguno de ellos ha levantado su voz para desmentirlo, por lo que parece que esto es un mérito más para alcanzar su meta. Si esto sucede, cabe preguntarse ¿Como es posible que los no nacionalistas no se manifiesten en protesta de estas tropelías, que han sumido la economía de esta Autonomía en la deuda más alta de España? La conclusión, para una persona normal, no puede ser otra que la propaganda y la mentira, propiciada desde todos los medios informativos, férreamente controlados los públicos y fuertemente subvencionados los privados, combaten todo lo negativo, que es mucho, que puede afectar a los ciudadanos, en el imposible supuesto de la independencia. Una de las consecuencias, explicada por los miembros de la CE, es que la secesión de Cataluña de España, llevaría consigo que aquella quedaría fuera de la Comunidad Europea. Pero este importante castigo parece que no tiene importancia, cuando llegar a ser miembro de esta Comunidad, ha sido una espera y una lucha de años para todos los países que la conforman, ahora resulta que ser excluido de ella compensa, y su economía no dejará de crecer cuando España les deje de robar, sin duda razonamiento económico convincente cuando acudan solos al mercado de deuda, precisamente cuando son incapaces de hacer frente a los vencimientos de sus bonos patrióticos emitidos desde el tripartito.

 

   Alguien podrá decir, con parte de razón, que hace un entendido en el sector forestal, el último dentro de la producción económica, opinando sobre temas socio-políticos de tanta trascendencia. Pues miren Uds,, creo que todos los españoles, y yo lo soy, estamos obligados a defender la unidad territorial de nuestro país, que no puede ser destruida, porque parte de sus actuales habitantes consideren que no se sienten españoles, pues este sentimiento de los que representan una minoría en el conjunto de todos los españoles, no puede conseguir la secesión de un territorio que no les pertenece , por mucho que se empeñen, sin contar con el beneplácito de todos. Entendemos que haya otras opciones políticas, que apoyen eso que llaman el derecho a decidir, pero parece claro que estas opciones no creen en una patria común de todos, y conviene que se quiten la careta y nos digan cual es su fiabilidad a la hora de defender la Constitución que nos hemos dado, pues contra ella, por ser ilegales, no es posible prestar ningún apoyo. Si verdaderamente quieren cambiar la Constitución, deben sacar adelante una nueva que contemple el derecho a decidir de cualquier minoría, mientras tanto deben respetar la existente. Y no estamos hablando de Lituania, Letonia y Estonia, que fueron ocupadas en 1944 por la fuerza por los soviéticos, que no por los rusos, y recuperaron su independencia con la caída del Muro de Berlín, suceso que no parece haber sucedido para los comunistas españoles, que siguen pensando que la democracia verdadera es la que se ejercía en Rusia, donde las minorías eran anuladas y sometidas por el poder, como sucede todavía, por desgracia, en todos los países que cuentan con un régimen comunista, incluida la tan elogiada China, en la que a poco que se viaje por su medio rural, siempre que te invite la nomenclatura, se descubre que permanece el pago en especies para millones de campesinos.

    Volviendo al sector forestal público catalán, es una realidad la regresión sufrida por el mismo, desde que se asumieron las competencias por la Autonomía, sin que haya que achacarlo a la época de crisis. Si empezamos por los incendios forestales, como hemos dicho en otras ocasiones, se tendría que justificar porque en los últimos 30 años, su tasa de quema permisible se ha multiplicado por cuatro; o porque se han restringido las inversiones en corrección hidrológico forestal y contención de aludes; o porque se suprimieron algunas de las ordenaciones de los montes públicos transferidos, sobre todo de los poblados con especies residuales, como los abetales, que están impidiendo la regeneración de los mismos, por lo que caminan hacia su desaparición; o porqué nos obligan a los que vamos a visitar alguno de sus Parques Nacionales, a pagar el transporte que nos lleva a los sitios singulares. Dejamos estos pocos ejemplos, como crítica hacia el abandono y falta de atención a su medio forestal, crítica que podemos hacer porque todavía conocemos algunos datos estadísticos, a pesar de su oposición a remitirlos al Estado, como ha sucedido en algunos casos con los incendios.

    Creo que no es momento de hablar de cadenas de ningún tipo, pues como se ha demostrado, en este caso particular, han servido para encadenar a niños que todavía, según las leyes, no tienen capacidad para decidir sobre aquello que en el futuro les conviene, por mucho que sus padres y esa sociedad les utilice.

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