LA CONQUISTA DE AMERICA

  

    Coincidiendo con la fiesta de la Hispanidad, este año se han levantado distintas opiniones de españoles, muy acordes con la conocida como “Leyenda Negra”, en las que manifiestan que la conquista de América se llevó a cabo a base de “masacres, asesinatos y amputaciones de manos y pies de la población indígena”. Ante estas afirmaciones, fuera de un contexto temporal en que se pudieron llevar a cabo, parece como si las guerras de conquista en la Europa de entonces, la mayoría para paliar el hambre de la poblaciones contendientes, hubieran sido muy diferentes, y se hubieran resuelto combatiendo en el campo del honor, previo reto a duelo entre las élites militares sin contar con la tropa, y sin el derecho al botín de la misma sobre los vencidos, ley de guerra vigente cuando se estaba saliendo de la Edad Medía. Hasta se han escuchado algunas voces, de algunos que se hacen llamar de izquierdas, diciendo que homenajear al Descubrimiento “es un claro ejemplo antropológico del etnocentrismo europeo español”, por lo que de esta afirmación a pedir linchar a Cristóbal Colón por genocida solo hay un paso.

  Hernán Cortés.

    Desconozco, pues no he consultado las Crónicas de Indias, si Hernán Cortés, por poner un ejemplo de uno de nuestros conquistadores, utilizó tácticas basadas en el terror, la crueldad y la violencia extrema, para someter a las poblaciones indígenas, que tenían sus vidas entregadas a la voluntad caprichosa de sus líderes, que cuando querían las ofrecían como cruentos sacrificios para agradar a sus dioses, cultura idónea para justificar el llevarse por delante a sus enemigos, los cuales vislumbraron su salvación cuando encontraron con quien aliarse, como así fue, para cargarse al tirano de turno, y gracias a estas alianzas unos cuantos famélicos soldados comandados por un jefe , con escasos medios y total desconocimiento del territorio por el que se movían, fueron capaces de conquistar el imperio Azteca, el más grande existente en el Nuevo Mundo. Lo lógico es que después de conseguir esta conquista, un personaje como Cortes que procedía de un país donde ya había comenzado la Edad Moderna, les dijera a sus aliados, que aun estaban en la Edad de Piedra, aquello de “Roma no paga a traidores”.

    Posiblemente Cortés y algún otro conquistador pueden ser tachados, juzgados con los parámetros de hoy, como unos hombres capaces de imponer el terror y aplicar la crueldad a sus enemigos, para conseguir riquezas que les liberaran de su ancestral pobreza, pero parece muy atrevido atribuirles intenciones genocidas, cuando su intención no fue nunca la de exterminar a los pueblos indígenas, sino la de propiciar el mestizaje con sus mujeres, como así lo hizo el propio Cortes con la india Malinche, legitimando su unión con ella. En cualquier caso, parece un exceso decir que el pueblo español practicó un genocidio con los pueblos indígenas en la Conquista de América, pues nadie que haya leído el Testamento de Isabel la Católica, precedente de la moderna concepción de los Derechos Humanos, puede entender que un genocida pueda encajar en el mismo, como tampoco es comprensible que un genocida permita a los perseguidos acceder a las escuelas, las universidades y a los Tribunales en régimen de igualdad, o que los genocidas aprueben las leyes más garantistas de la época en defensa de los exterminados.

  Hispanic Day Parade, Fifth Avenue,
New York, 2010. (Photo by Asterio Iecson.)

    Es curioso que el presidente argentino Hipólito Yrigoyen fuera quien instauró, el 4 de octubre de 1917, el día 12 de octubre como fiesta de la comunidad Hispánica de Naciones, uniéndose a esta celebración el resto de los países de ascendencia hispana de América. Esta celebración se ha mantenido desde entonces, incluso con la propia inclusión de los Estados Unidos, participando en el desfile del día de la Hispanidad que todos los años se conmemora en la 5ª Avenida de Nueva York, en homenaje a España como progenitora de de estas naciones, que nacieron como tales como consecuencia de la hazaña del Descubrimiento, aunque esta palabra pueda ofender a muchos, que no quieren reconocer que la llegada de Colón al Nuevo Mundo fue la iniciación a la globalización de todos los pueblos del mundo, hasta entonces separados, porque nadie había sido capaz de hacer realidad que la Tierra era redonda.

    Confundir la celebración del 12 de octubre como el día del “holocausto indígena”, como dice Nicolas Maduro y algún otro líder hispanoamericano, añadiendo que se calcula que entre los aztecas, los mayas y los incas desaparecieron 80 millones de los mismos, a los que dieron muerte loa conquistadores, en los 50 años posteriores a la llegada de Colon, es un tremendo error. Afirmar esto es faltar a la verdad de una manera artera y malintencionada, pues estos datos no proceden más que de una imaginación calenturienta, sin ninguna base histórica. Está bien que este socialismo hispanoamericano del siglo XXI haya perdido el norte, al haber desaparecido todo tipo de referencia donde engancharse desde la caída del Muro. Pero de ahí a centrar su discurso en el odio a los conquistadores, y los colonizadores españoles, por lo ocurrido hace más de 500 años, no conduce a otra parte que a tapar sus vergüenzas de no ser capaces, gobernando uno de los países del mundo más ricos en recursos naturales, de sacar a su pueblo de la pobreza más vergonzante. En cualquier caso, ahora que tanto nos preocupa lo que se llama la “Marca España”, el gobierno español debería proceder a dar la respuesta histórica adecuada, en los foros internacionales, y si es posible, exigir las rectificaciones pertinentes, que se ajusten a la verdad, ante los Tribunales internacionales.

 Fray Junípero Serra.

    Es una pena que este año que se celebran los 300 años del nacimiento de Fray Junípero Serra, en Petra (Mallorca), muy poca gente recuerde en España a este colonizador del estado de California, que reconocido por el pueblo americano, ha hecho más por la historia de los Estados Unidos de América, que la mayoría de los estadounidenses de todos los tiempos, y así se lo han reconocido colocando su estatua en el Statuary Hall del Capitolio de Washintong, como padre fundador de los EE.UU. Personajes como este es bueno recordarles, ahora que atacar nuestra labor colonizadora que siguió al descubrimiento, se empeñan algunos en ocultarla, sin reconocer el gran esfuerzo que muchos españoles hicieron para legar nuestra cultura a más de la mitad de lo que son hoy los Estados Unidos de América. Esta explicación es más urgente cuando son los propios americanos, que residen en estos estados de ascendencia hispana, los que piden que se conozca este legado histórico, y propician distintos eventos, como exposiciones específicas, para resaltar y dar a conocer aquello que les trasmitimos.

   Padre misionero Eusebio Francisco Kino.

    Pero además de Fray Junípero, al que no se le rinde el debido honor con esta corta referencia, podemos mencionar al jesuita Francisco Kino, al que también se le reconoció su labor colonizadora en el actual estado de Arizona, figurando también su estatua en el Capitolio, representando a este estado, como padre fundador de U.S.A. Ambos españoles son los únicos considerados como padres fundadores de los actuales estados Unidos, aunque fueron muchos más, entre ellos Vazquez de Coronado, Juan de Oñate, Fernando de Alarcón, Juan Bautista de Anza…etc, los que 200 años antes de que los Estados Unidos se dieran una Constitución, habían cartografiado la mayor parte del país, fundando pueblos, abriendo centros de enseñanza para trasmitir nuestra cultura, colonizamdo territorios, trasmitiendo a los indígenas nuestros conocimientos agropecuarios y transformándoles de nómadas a pueblos sedentarios, con el establecimiento de cultivos permanentes, de alguno de los cuales son hoy los primeros productores mundiales, como de los frutos secos llevados desde Mallorca por Fray Junípero, así como de la vid y el olivo.

 

    Para España es muy importante que un país democrático del Nuevo Mundo, el más importante y poderoso del mundo, considere que la labor de conquista y colonización llevada a cabo por los españoles en su territorio fue ejemplar. Así, presidentes como Harry Truman y John F. Kennedy, en sus discursos, se quejaron de la injusticia que suponía olvidar la tremenda hazaña que llevaron a cabo los españoles, en los siglos XVI, XVII y XVIII, en el Suroeste de los Estados Unidos. El reconocimiento definitivo de esta hazaña lo llevó a término el presidente George W. Bush , cuando proclamó por decreto del 15 de septiembre al 15 de octubre de 2008, como el “Mes Nacional de la Hispanidad”.

    Contrario a esta manifestación de los descendientes del pueblo anglo sajón, los descendientes de los conquistadores, en algunos países hispanos, se dedican a derribar estatuas de Colón, renegando así de sus ancestros. Terrible contradicción.

 

 

 

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