«LOS ÁRBOLES NO DAN VOTOS»

      Entrevista publicada en la sección 'A la contra' del periódico La Razón. Por Amilibia.


    Leblic (Toledo, 1940) es asesor de la Junta de Decanos del Colegio de Ingenieros de Montes de España. No cree que el nuestro sea un país de pirómanos, sino de negligentes. «La gente no es consciente del drama que vivimos, nadie reclama, nadie se queja, ¿qué pasa?». Tampoco cree que los políticos se den cuenta de lo que sucede. «En Galicia, el año pasado, cuando los incendios, cogieron a unos 150 pirómanos: sólo uno está en la cárcel. Si no hay vigilancia, no se puede demostrar la culpabilidad».

 

-La otra canción trágica del verano: los incendios forestales. Ardió Gran Canaria, Tenerife... ¿Son inevitables estos incendios?

-Siempre habrá incendios. Decir que se puede acabar con ellos es tan demagógico como decir que se va a acabar con la delincuencia. Se puede evitar que sean tan grandes, tan devastadores, eso sí.

-Parece mentira que en el siglo XXI, con tantos avances, no se pueden extinguir antes...

-Hay una imagen que induce a error: la de los aviones echando agua, como si esa fuera la solución. Los incendios no se apagan sólo echando agua, sino cortando la continuidad de la vegetación. Eso se llama prevención.

-Y se debe hacer en invierno, dicen.

-Claro. Mire, lo más importante es llegar pronto. Y se llega tarde. Sólo al 50 por ciento de los incendios se ha llegado antes de 20 minutos.

-¿Qué falla?

-Faltan verdaderos profesionales, vigilantes capaces, planes eficaces.

-Siempre se dice que han faltado medios...

-La gente quiere ver cien aviones. Y no es eso. Medios hay de sobra, somos el país con más medios, pero los gestionamos mal. Falta profesionalidad.

-Siempre se dice que ha faltado coordinación...

-Tiene que haber un solo mando, y aquí intervienen 27. Y cada uno por su lado.

-Los canarios han denunciado eso: descoordinación...

-Intervienen los cabildos, los ayuntamientos, el gobierno regional, el central...Y todos opinan. Y mientras tanto, arde el bosque.

-El Gobierno central ha creado la Unidad Militar de Emergencia...

-Servirá si se integra en un plan premeditado de lucha. Tiene que estar a las órdenes de expertos. Los de la UME sólo tienen nociones.

-La oposición pide, otra vez, un Centro Nacional de Gestión de Crisis...

-Hay que pararse y decir: algo funciona mal, vamos a ver qué hacemos. Porque un gran incendio es siempre un fracaso en la gestión.

-Se pone en cuestión la eficacia del modelo autonómico ante los incendios.

-Si cada año se quema más bosque y se gasta más dinero, hay que pensar que algo va muy mal y que es necesaria una reestructuración. Hay que prepararse para llegar antes a los incendios. Esa es la clave. Y aumentar la vigilancia disuasoria.

-Parece claro que las comunidades no pueden por sí solas...

-No hay planes profesionales. Y lo que no puede haber es 17 operativos distintos, que cada uno vaya a su aire. Lo de Canarias ha sido especialmente grave por la erosión del suelo: los árboles captan el agua de las nubes.

-Dicen que la masa forestal puede regenerarse en un siglo o así...

-Sí, pero el suelo necesita millones de años para regenerarse. Y lo importante es el suelo.

-¿Debe tomar la batuta el Estado en la lucha contra el fuego?

-Hace 20 años había unos 2.000 incendios anuales. Ahora pasan de los 20.000. El Estado debe llegar a un acuerdo con las autonomías.

-No aprendemos de los errores...

-No. No se quiere aprender de los errores. Los árboles no dan votos. Lo que más me duele es que la gente no reaccione, que llegue un político después del incendio, diga que todo se ha hecho bien y los demás se lo crean.

-Como les dan una ayuda de 2.500 euros, no saben si han tenido un incendio o un niño...

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