Una vez detectado hay que acudir en un espacio menor de media hora con los medios de extinción

 

    Entrevista publicado en la sección 'la entrevista' del periódico digital agrocope.com . Por Nuria de las Heras Bernabé.

    Dos factores imprescindibles para reducir la quema de superficie arbolada por un territorio nacional que en los últimos 15 años ya ha perdido 1,5 millones de hectáreas y que pasa actualmente por una de las épocas de mayor riesgo, según explica Gabriel Leblic, asesor técnico de incendios del Colegio de Ingenieros de Montes, a AGROCOPE quien advierte que a pesar de la reducción del 55% de los incendios forestales respecto al año pasado, el Gobierno no debe de bajar la guardia porque como mínimo la eficacia de las campañas de prevención se delata en cinco años.

    -Los últimos datos oficiales reflejan una reducción del 55 por ciento de los incendios forestales respecto a 2005, ¿están disminuyendo realmente?

    -Si son estadísticas oficiales estoy de acuerdo, lo que pasa es que la temporada se está iniciando ahora y normalmente la época más dura de incendios se sitúa en la primera quincena de agosto lo que no quiere decir que en otros años se hayan producido antes como en julio.

    -Ahora, hay que ver como continúa ya que según la estrategia para este año de cada comunidad autónoma seguirá reduciéndose o no. Si han cambiado la de años anteriores y las actuales están fundamentadas especialmente en que el incendio no se produzca con vigilancia disuasorias por los montes pues se reducirán estos sin lugar a duda. Y si luego después, una vez que se produzca el incendio cuentan con todos los medios montados para acudir pronto para atacar a los mismos pues también se reducirá la superficie quemada.


    -¿Cómo valora la nueva Campaña de verano de prevención de incendios forestales 2006 presentada por el Ministerio de Medio Ambiente?

    -Bueno, en realidad han vuelto a insistir en poner más medios a disposición de las comunidades autónomas y alguna cosa más en cuanto a cuestiones legales pero que tendremos que ver los resultados. De todos modos, las campañas de incendios se miran por períodos de cinco años como mínimo lo que no significa nada el que en un año por las circunstancias que sean se reduzca el número de incendios en la superficie quemada porque se debe ver si funciona a los cinco años o más de que se ponga en marcha una estrategia.

    -¿Qué opinión le supone la modificación de la Ley de Montes?

    -En realidad se ha cambiado poco, respecto a los incendios sólo se ha modificado el hecho de que la guardería forestal vuelve a ser judicial y en cuanto a que quedan prohibidos los usos de los suelos quemados en 30 años para evitar los incendios que se producían por este motivo. Algo que tampoco tiene mucha transcendencia ya que solamente el uno por ciento de los incendios que se producían anteriormente era por este motivo.

    -También se ha creado una Fiscalía Especial para perseguir a los que cometen el delito…

    -No está mal esta medida pero lo que hace falta es coger a los que queman los montes y si no hay una guardería judicial o disuasoria pues difícilmente van a coger a los incendiarios. Si se crea una fiscalía medioambiental dedicada a los incendios forestales, tiene que tener de alguna manera distribuida por los montes a personas que los controlen y vigilen porque si no, no tiene sentido.

    -El 90 por ciento de los incendios son intencionados u originados por negligencias…

    -Bueno sí, son producidos por los hombres y está claro que si sólo el 5 o 6 por ciento son por causas naturales el resto es por las personas. Lo que hay que saber son los motivos por los que el hombre quema, intentar acabar con ellos poco a poco al conocer las causas y no dedicar los esfuerzos a causas que no tienen mucho sentido.

    -¿Cuáles son las causas más frecuentes que los originan? Los agricultores están muchas veces en el punto de mira…

    -Yo creo que por lo menos venían siendo las más frecuentes las quemas en la agricultura y ganadería marginal de las zonas rurales, ya que se quemaba para evitar la abundancia de matorral y para mejorar pastos para una ganadería. Pero no es que tengan la culpa ni los agricultores ni los ganaderos ya que intencionadamente ellos no queman los montes. Tienen que ser las administraciones las que deben controlar estos temas y encargarse del matorral invasor para tomar medidas antes de que se quemen indiscriminadamente y pasen al incendio en las zonas forestales o de monte arbolado.

    -La toma de medidas de prevención se escucha especialmente en verano pero, ¿hay peligro de incendios durante el resto del año?

    -Bueno, dependiendo de la zona, normalmente el peligro de incendios en la zona mediterránea es en verano pero sin embargo en la de influencia atlántica, del norte como Asturias o Santander, pues fundamentalmente los riesgos de incendios son en los primeros meses de invierno. Lo que son iguales son las medidas que se llevan a cabo, tanto en invierno en el norte como en el verano en las zonas mediterráneas aunque si que son más peligrosos en verano pues suelen afectar a una mayor superficie.

    -¿En cuánto se ha reducido la masa forestal de España en los últimos años?

    -Según datos estadísticos del Ministerio de Medio Ambiente, en los últimos 15 años se han superado las 100.000 hectáreas por año por lo que la superficie arbolada se ha podido reducir fácilmente en 1,5 millones de hectáreas.

    -¿Es preocupante el futuro de nuestros montes?

    -Lo que pasa es que los montes quemados tienen un período muy largo para recuperarse y para mantenerlos. Y la gente no es consciente de que para recuperarlos pueden pasar entre 80 o 90 años y parece que no le dan mucha importancia como a cualquier otro tipo de catástrofe ecológica.

    -¿Qué es lo que tiene que mejorar España para seguir reduciendo estos siniestros?

    -Hay dos principios fundamentales, lanzar una estrategia con una detección inmediata del incendio que se produzca y después una vez detectado hay que acudir en un espacio menor de media hora con los medios de extinción. Algo que en los últimos años no se ha conseguido en el 50 por ciento de los incendios forestales.

    -Los ciudadanos no tienen que aportar nada, está claro que no tienen que delinquir pero es algo que se da por hecho. Es la administración la que tiene que encargarse de estos temas y el ciudadano tiene que exigir que lo hagan bien y que sus impuestos sirvan para combatir los incendios de forma eficaz.


    -El Ministerio de Medio Ambiente ha puesto en marcha una campaña publicitaria para sensibilizar a la población sobre su prevención, ¿está poco concienciado el ciudadano?

    -Yo creo que sensibilizado está lo que pasa es que de alguna manera si no se consigue del todo es porque los mensajes son erróneos. Si hay un mensaje de sensibilización durante muchos años es porque falla y hay que cambiarlo por otro.