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    A pocos días de la fecha programada para emitir el voto a las ELECCIONES GENERALES, nos hemos preocupado de repasar los programas de los cuatro partidos políticos que,según las encuestas, tienen posibilidad de participar en la gestión del PROXIMO GOBIERNO, centrando nuestro análisis, solo en aquello que puedan corregir los errores manifiestos y reiterados que han influido,de forma regresiva en el último MEDIO SIGLO, en la CONSERVACION DE LA NATURALEZA.

    Dejando a parte el resto de los sectores, en las que las ofertas para el votante son más inmediatas, aunque muy pocas veces se justifica de donde procederán los recursos para financiar tanto dispendio, salvo excepciones, las variadas ofertas, tanto en calidad como en cantidad, se convierten en una BARRA LIBRE sin control, con el peligro que se apodere del pueblo, al que se invita a votar por una opción determinada, una fuerte BORRACHERA mientras dure la campaña, para una vez que esta termine, encontrase en un estado permanente de tremenda RESACA, en la que ya no es fácil dar marcha atrás.

    Si entramos de lleno en los programas de loa distintos partidos, sobre los elementos que forman parte de la NATURALEZA, e intervienen de forma directa en la CALIDAD DE VIDA del hombre, nos encontramos con el olvido total de los mismos, Si bien algún partido de los emergentes, dedica parte de su pograma a conservar parte del PATRIMONIO NATURAL existente, desconocen que la gestión de este patrimonio fue transferido a las AUTONOMIAS, y son a ellas a las que corresponden estas COMPETENCIAS, sin que en las pasadas elecciones autonómicas, como recordábamos en nuestro artículo “OTRA OCASION PERDIDA”, del pasado 15 de junio del año en curso, ningún programa de los partidos que formaron gobierno, se ocuparon de como mejorar la gestión de este patrimonio, con el grave riesgo que representa la regresión continuada del mismo. En cualquier caso, es normal que la mayoría de la población, desconozca las competencias de las distintas administraciones, pero no tiene ninguna justificación, que la clase política ignore cuales son los cometidos objeto de su gestión.

 

    Acudir como partido político a unas ELECCIONES GENERALES, sin que en su programa se recojan PLANES NACIONALES sobre EL AGUA, LOS SUELOS y LOS BOSQUES, demuestra que si se ignoran estos elementos, se ignora La VIDA.

    Sobre EL AGUA, casi recien salidos, aunque ya han transcurridos DOCE años, de la vergonzosa DEROGACION del PLAN HIDROLOGICO NACIONAL, que contaba con la aprobación unánime del sector y la FINANCIACION de la COMUNIDAD EUROPEA, y a pesar que media ESPAÑA se sigue muriendo de sed, mientras la otra media tira al mar el agua que le sobra, los programas de los partidos políticos que nos ocupan, no plantean la necesidad de retomar el PLAN derogado, para resolver la distribución, en régimen de igualdad, del agua, por todos los territorios de nuestra geografía. Parece una contradicción olvidar esta desigualdad, cuando el AGUA es un importante elemento para la vida, y la CLASE POLITICA se pasa el tiempo diciendo que todos los ciudadanos disponemos del mismo ESTADO DE BIENESTAR, cuando conocen que los que viven en el LEVANTE y el SURESTE español tienen SED, necesidad que fue satisfecha durante el pasado SIGLO, en todos los países con “Renta per Cápita” similar al nuestro.

    Es normal que al ciudadano no le preocupe la pérdida de nuestros suelos, pero no por eso los programas de los partidos políticos, deben olvidar que somos el país de EUROPA con mayor perdida de suelos por erosión hídrica, caminando, si no se pone remedio, hacia el DESIERTO. Los PLANES HIDROLOGICOS FORESTALES, competencia del ESTADO, perdieron las inversiones anuales a ellos consignados, alegando, al producirse las transferencias, que esta inversión correspondía a las AUTONOMIAS, como si los suelos erosionados dejaran de serlo al pasar de una autonomía a otra. Si en nuestras numerosas cuencas torrenciales, después de una precipitación de DOSCIENTOS LITROS en un día, caída por la formación de una de las denominadas “gotas frias”, frecuentes todos los otoños en el Mediterráneo, constatáramos la perdida de no menos de UN CENTIMETRO de altura del suelo, cuya regeneración exigiría el paso de UN MILLON DE AÑOS. Estas catástrofes, transformadas en peligrosas avenidas, que se llevan por delante vidas humanas y costosas infraestructuras, no pueden ser olvidadas en su corrección, para frenar la erosión hídrica, si no queremos caer en una desertización irreversible de muchos de nuestros suelos.

 

    Por último, olvidarse de un PLAN NACIONAL DE REPOBLACION, cuando acaba de terminar la CUMBRE DEL CLIMA en Paris, es poco menos que una HEREJIA, pues desde la CUMBRE de Tokio, hace CUARENTA años, vienen recomendando que la mejor “maquina” par consumir CO2, es plantar árboles. Contrario a estas recomendaciones, en ESPAÑA, en los últimos CINCUENTA AÑOS, han desaparecido por los incendios forestales más de DOS MILLONES DE HECTAREAS ARBOLADAS ( BOSQUES ), quedando ocupados estos suelos, en su mayoría, por matorrales invasores y regresivos, sin que los programas de los partidos políticos, se preocupen de redactar un PLAN NACIONAL, dotado económicamente en el tiempo, para que los bosques ocupen las superficies que les corresponden en todas las autonomías, de los que fueron expulsados por los reiterados incendios forestales.

    Es un HIPOCRESIA que los partidos políticos declaren su sensibilidad hacia el ECOLOGISMO, pero no pongan sus PROGRAMAS electorales al servicio de la ECOLOGIA, con propuestas dotadas económicamente que ayuden a CONSERVAR LA NATURALEZA, y olviden la BARRA LIBRE de los que reclaman subvenciones no productivas, pues la solidaridad está para otras cosas.